Sonó el teléfono un viernes por la tarde, casi al cierre. Un
Sonó el teléfono un viernes por la tarde, casi al cierre. Una vecina de Benidorm, bastante preocupada, nos contaba que el lavabo de su casa en el Carrer de Sant Andreu no tragaba nada y que el agua se quedaba estancada. Había intentado con productos del supermercado y la ventosa de toda la vida, pero nada. El miedo era que se desbordara, claro, y más siendo fin de semana.
En estos casos, sabemos que la rapidez es clave, así que en un rato nuestro equipo ya estaba allí. Después de una primera inspección, vimos que la avería no era cosa de un simple atasco superficial. El problema estaba más abajo, en la tubería que conecta el lavabo con la bajante general del edificio. Había una acumulación de pelos, restos de jabón y alguna que otra sorpresa que, con el tiempo, había formado un tapón sólido.
Para un buen desatasco de tuberías, lo mejor es usar las herramientas adecuadas. Metimos nuestra sonda especial, que va deshaciendo la obstrucción poco a poco y sin dañar la instalación. Se notaba la presión del atasco y cómo cedía. Después de un rato de trabajo, y cuando el agua ya corría con total normalidad, hicimos una limpieza final con agua a presión para asegurarnos de que no quedara ni rastro del problema. La vecina respiró aliviada, contenta de que su lavabo volviera a funcionar y de no tener que preocuparse en todo el fin de semana. Si tienes un problema parecido en Benidorm, no dudes en contactarnos.